domingo, 20 de mayo de 2012

Bitácora 6: la ciudad vanguardia

Como Baudelaire afirma, hay un choque que produce la atmósfera turbulenta de la gran ciudad en el alma humana. Estoy de acuerdo con él, si equiparo su concepto de caminante sin rumbo, con el recorrido por la ciudad y los efectos que cada paisaje, cada persona y cada situación imprimen en la retina. El análisis se refiere a una bitácora desde los alrededores del Museo Nacional de Bellas Artes, cuya primera sala de un piso es totalmente blanca, y reina la paz y la armonía, en contraposición con su entorno, donde reina la acción y la actividad constante. Si se va a la vuelta o una cuadra alejada del Museo, la calle se calma nuevamente, viene el silencio de alguien que se considera vanguardista. El señor Buenos Aires Design. ¿Es vanguardia? ¿Qué clase de vanguardia puede tener una misma calma o una monotonía de estilo? ¿O vanguardia es la mezcla constante y superposición de distintas voces, colores, situaciones, edades, condiciones sociales, trabajos, paisajes?

 http://www.youtube.com/watch?v=h-Z9bkObZVw&feature=youtu.be

La mirada de la ciudad en este recorrido es un auténtico flâneur. Lo interesante es justo su esencia. Mirar pero sin ser visto. Sin embargo, cuestiono el tema de pasar y no ser visto. La ciudad es una escena en la que es difícil que a uno no lo registren.
Y registro va desde estar ubicado en un exterior viendo pasar todo, o el registro que se puede realizar desde una sala del Museo de Bellas Artes. La segunda vista, tiene un filtro. Las ventanas y el ambiente de una sala blanca, y su contraste con salas de color con una muestra con mucha potencia, que está nada más que a cincuenta metros. Comparado con el cuadro de una revista, Claridad, la ciudad en el sector del Museo también parece estar encuadrada en algunos momentos. Es un arte. Tiene un puente rosado por ejemplo, las columnas de la facultad de derecho, caminos que no son bicisenda y se utilizan para ello, ruido constante en una cuadra, y a cien metros la calma; una pareja, un obrero, un niño, un bebé en cochecito; una madre; un abuelo; una tutora; un estudiante; un profesor; un abogado; un motociclista; el chofer de un auto; el amarillo Macri; el Buenos Aires Design; Las Heras; Plaza Francia; es todo un escenario artístico. Parece una pintura en movimiento. La ciudad está encuadrada. Afirmado. Las revistas Claridad que están expuestas en una pared roja, también. Y cuando uno ve la placa, pero se acerca y ve un fajo de páginas detrás se pregunta: ¿por qué estará encuadrada la revista entera y no sólo la tapa? La respuesta inmediata: si Claridad es una revista que muestra la sociedad de una época; es un todo. No es sólo lo primero que se ve. La obra es la tapa+la página 1+la 2+la 3+la 4..., etc. La ciudad lo mismo. Es un arte que se conforma por variados elementos. Uno con el otro realizan la conclusión y componen el cuadro. La obra de arte urbana.
Volviendo a los textos, lo que afirma Berman, y con lo que esta bitácora está de acuerdo es que hay una convergencia entre el arte y el mundo corriente, lo espiritual y lo físico.
La poesía de la modernidad, que canta, baila y se mueve las veinticuatro horas del día.



1 comentario:

  1. V++
    Muy consiso tu trabajo, aplicando de una manera propia el texto de Baudelaire, y el personaje del flâneur. Es interesante cuando discutís el texto, en nuestra ciudad moderna sí somos vistos, qué pasa con esa mirada que va y vuelve? (tambien con las camaras de seguridad, vigilancia, etc.)

    Por otro lado, hubiese sido interesante ahondar en esta relación que hacías entre la ciudad como obra (podrías aplicar ahi el concepto de puesta en escena) con la idea del cuadro de la revista Claridad. También, qué implica la idea de "cuadro", en cuadre, marco, para pensar la ciudad.
    Buen trabajo.

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