domingo, 8 de abril de 2012

Bitácora 2: realidad aparente versus realidad interna


Hoy: muestra fotográfica. Mejor dicho muestras foto, arte y gráficas.

Empiezo por la foto, entro al salón y ya veo una cadena de cuadros, su color es el blanco y negro, al parecer muy contrastados. Subiendo escaleras está la explicación de la fotógrafa. La secuencia, de fotos de Cortázar, se nota que son tomadas en forma espontánea. Son fotografías a la Pierre Bourdieu; "foto-tomada-en vivo", y "foto espontánea". Ahora, esas fotografías están captando momentos muy típicos de Cortázar. Su típico pucho que fumaba, o conversando con picardía, en un día con Gabriel García Márquez en París. Si paso la vista una sóla vez por un segundo, veo: Cortázar. Cortázar en su salsa, en su normal cotidiano. Cortázar siendo él mismo. Pero me detengo a analizar lo que Pierce afirma, estas fotos tienen no sólo una realidad a simple vista. Aunque parece que el concepto que se ve, muriera en "soy Cortázar. Fumo.", hay un encuadre cerradísimo que esconde lo que indica esa imagen, llamado por Pierce "index". La fotografía me deja una huella, que está construida por conexión física, singularidad, designación y atestiguamiento. Coloco un papel calco imaginario arriba de la última oración que dije: La fotografía de Cortázar me dejó una huella, que está construída porque es él la figura que veo; porque está en una situación propia suya; porque la fotógrafa lo encuadró cerrado bien en un momento suyo; y porque fue testigo de que él estaba allí y realizando esa acción. Dice Pierce: la foto es ante todo index.

Esa cadena de imágenes técnicas, tomadas por cámara de fotos, pero sumadas a su carga sobre la situaciones que se eligieron, y las acciones típicas de cada personaje, se afirman en esa realidad aparente, más una realidad interna. Lo que veo a simple vista, denotado, y lo que connoto, cuando vuelan las ideas y análisis en cadena hasta que supongo cosas sobre la obra que estoy viendo, y que la obra me dice y no me dice a la vez. Esto último que afirmo lo reconfirmo cuando bajando otras escaleras, otro salón está plagado de cuadros con fotos pero de ambientes. De ambientes de una autora que no firmó sus obras, pero que su firma se ve clarísima. Ambientes vacíos. Pero vacíos de personas, llenos de ausencia. Ahí aplico estos anteojos de la realidad que veo, que son ambientes de casas. La realidad interna es que esas personas se fueron, algo pasó por esos lugares y dejó huella. Esa misma huella de un indicio de que algo ocurrió, puede ser algo trágico, en algunos cuadros hay elementos movidos como si un viento hubiera cruzado por allí.

Y la otra realidad? primero la cotidiana mía, que ya no es la cotidiana de Cortázar o de esas casas de familia. La calle. La salida del centro cultural, la suma de paisaje urbano que va mutando vereda a vereda. Camino, voy comiendo vereda, y sumo realidades: puerta, vendedor ambulante, teatro, cartel, semáforo, edificios altos, cupulas, edificios más bajos, locales de electrónicas, las luces que parpadean, cruce de calle, negocio santería que parece desubicado en una manzana, construcciones más sofisticadas, más forma cuadrada, ahora forma cuadrada seriada, barrotal. Centro cultural San Martín. Se reúnen materiales que construyen su realidad. Veo estos, pero indican que son sofisticados, modernos, ejemplo una plaza seca, lo que veo pero con mi mente cuando (le pido una palabra a Flusser prestada) "escaneo" ese monstruo arquitectónico que encima tiene esa "H", otro monstruo. Puede ser índice de Cultura, pero ya eso es un s´ñimbolo. El Centro Cultural San Martín es un símbolo. De nuevo sigue el recorrido, y ahora el escaneo parece resultar de esa cultura, porque la sumatoria ahora es: graffiti +graffiti+graffiti+graffiti +graffiti+graffiti. Eso me indica "zona de más gente de bajos recursos". Llego a una esquina, y así esa gente se ve que pasa, otra está instalada en la calle viviendo. Bolsas, etc. me reindexan toda esa realidad que veo y la que no veo, que me recuerda mucho a la sra. K. y a su madre y su hermana.

Subo por escaleras caracol, otra mutación de esa realidad que resulta en un salón todo blanco, ahora había visto foto, pero esto es "arte" y "gráfica". Arte bien político. Fuertísimo. La guerrilla Colombiana, protesta, miedo, animaciones y videos que hablan no sólo por su texto, sino con las imágenes que proyectan. Uno es una obra "el caballero de la fe". la imagen es un señor dándole de comer migas a las palomas en una gran plaza, con los soldados a 200 metros. Realmente un corajudo. Ese es su mundo concreto, me refiero otra vez a una frase flusseriana. La imagen técnica que se obtiene está en movimiento, el momento tiene una duración pero se puede decir que es técnica porque no sólo engloba un señor dándole de comer a las palomas, sino que el referente es esa plaza, con esos soldados, que además llevan un muerto cargando, y los colores blanco y negro.

La realidad aparente y la realidad interna, van de la mano al mismo tiempo en la contemplación tanto de una foto neta, como si está enmarcada en una serie, como si está en movimiento.

1 comentario:

  1. V

    Es interesante cómo empezás a relacionar textos / muestras /contexto, pero todavía algunas cuestiones aplicadas están confusas. Sobre todo en los últimos párrafos, con Flusser, y "el caballero de la fe"; en la que te referís a la imagen técnica, donde creo que se confunde lo indicial con lo simbòlico (si tomamos a Flusser, él habla siempre de imágenes simbólicas por la máquina misma de generación de imágenes y su engaño).
    No sé entiende tampoco a qué te referís con "gráfica". En la galería asistimos a audiovisual (proyectado de diferentes maneras) y fotografía digital.

    De todas formas, se empieza a ver una relación más transversal entre textos, visitas, contexto; también sería interesante empezar a soltar la linealidad del relato, y empezar a enfocarlo bajo algún concepto o idea, como puede ser la que trabajás en este caso de realidad aparente vs interna.

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